History - The Blue Brigade in Russia
English | EspañolPor Antonio Perez Caballero
Volver al Menú Principal | Regístrate y recibe nuestras Noticias | Unete a nuestro nuevo Foro | Comentarios y Sugerencias
La División Azul
El 15 de marzo del año 1943 se ordenó a mi abuelo, Antonio Pérez Juarez, que se uniese en Logroño al batallón no. 22, formado como parte de la División Española de Voluntarios o División Azul
A sus 34 años estaba casado y tenía ya dos hijos. España había salido de una cruenta guerra civil que había ocasionado terribles pérdidas en ambos bandos y la ruina del país.
Para él, la lucha contra la Union Soviética simbolizaba la lucha contra el bolchevismo, la misma ideología que había causado la muerte a tantos de sus familiares tan solo 7 años atrás.
Su batallón llegó al frente de Leningrado, como se denominaba entonces a la antigua San Petersburgo, el 5 de Abril, siendo destinado mi abuelo a controlar las actividades veterinarias de diferentes poblaciones, entre ellas Pulkovo y Gátchina. Al parecer había establecido en esta última un importante hospital veterinario alemán.


Mi abuela comentaba décadas más tarde la sorpresa de su marido ante la amabilidad de los rusos, algo que al lector puede resultar una consideración bastante naif, ya que en cualquier caso la posición de estas personas les dejaba poca opción salvo la de mostrarse sumisos al ocupante. No obstante, durante mis viajes he tenido oportunidad de hablar sobre este tema con numerosos rusos con edad suficiente para recordar aquel tiempo. Todos han destacado la diferente actitud de las tropas españolas, que a diferencia de los alemanes no mostraban la crueldad de que hacían gala los últimos. Algunas mujeres, niñas durante la guerra, recuerdan aún hoy en día canciones típicas españolas como "La Tarara". Mi abuelo solía decir que los rusos y los andaluces eran, a su parecer, bastante similares en carácter.
Mi abuelo no tenía mucha inclinación por el arte, sin embargo recordaba haber visitado los palacios que se encontraban en la zona ocupada, las residencias de Tsarskoe Selo, Pavlovsk y Gátchina. Estos monumentos fueron, de hecho, saqueados y en gran parte destruidos por las tropas alemanas y españolas que los ocuparon durante casi tres años. Todavía hoy se conserva en el palacio de Pavlovsk, como testimonio histórico, una inscripción en español en la pared de una de las salas del palacio.
El día uno de Diciembre de 1943, tras 8 meses en Leningrado y habiéndose repatriado a todos los oficiales partió con su Capitán a cargo del resto de la Compañía, desde la estación de Nikolaevskoe.
Lo único que se trajo de Rusia fueron sus fotografías y un curioso souvenir: un bastón de madera decorado con motivos tradicionales rusos y la esvástica nazi. Muchos de sus compañeros, recordaba él, habían traido consigo iconos y otros objetos de los palacios, posiblemente también del Palacio Alejandro, que estarían hoy en día en colecciones privadas o en anticuarios de este país.

Si quiere hacer algún comentario sobre este artículo o desea contribuir con alguna memoria personal o fotografía sobre este periodo de la historia del Palacio Alejandro o los restantes palacios cercanos, escriba por favor a: Antonio Pérez Caballero